jueves, 22 de noviembre de 2007

POEMAS DE NELSON AGUILERA (OJOS LADRONES - PARTES)

1

Dejaré a tus ojos brotar

en las ramas de la poesía,

colgados de metáforas

iluminados

en sinestesias.

Tus ojos no son tuyos.

Son de la poesía.

Ella te los robó

mirándote a las pupilas

y los oculta

de todos

los que morimos

por verte.

2

Aquieta tu mirada de olivos

con el arrebol de dos soles.

¡No la bajes!

Liba el rocío de mis pupilas.

Sumérgete en el negro misterio

de mi iris,

y hállate a ti misma

en el amor

que tengo escondido

en el meollo de mis ojos.

3

Mis ojos de candela

quemaron la sombra azabache

de la quieta madrugada.

En cada llama del recuerdo

tus ojos de lagos tranquilos

intentaron tragarse

la vorágine del fuego.

Se consumió la candela

los recuerdos se hicieron cenizas

y tus ojos escaparon durmiendo

en las alas del sueño inesperado.

4

¿En qué ojos amaneció tu mirada

este tórrido día de enero?

¿En qué labios encendiste un beso

en el albor del verano?

No lo sé.

Sólo sé

que esos ojos ladrones

y esos labios extraños

se están robando

poco a poco

y soslayadamente

los pedazos de tu vida.

5

¿Qué son estas ganas

de cautivar tu mirada

en un puño

y engañar a la nostalgia

con sólo abrirlo

para perderme

en tus pupilas opalinas?

¿Qué son estas ganas

de aprisionar tus labios

en otro puño

y calmar la sed

con sólo abrirlo

para encontrarme contigo

en el sello

de un beso atribulado?

¿Qué son estas ganas

de convertirte en un puñado

de viento,

sol

mar

o

arena

para seguir soñando ilusiones

en las manos

de un amor alucinado?

6

Si me amas

dilo muy quedo,

para que las estrellas

no se roben tu voz.

Si me amas

dilo con los ojos

para que el mar

no se robe tu mirada.

Si me amas

bésame en el silencio

para que la rosa

no se robe tus labios.

Si me amas

ciñe al mar con las estrellas

en el silencio de tu amor.

Y sigue besándome

con la rosa de tus labios

hasta que el silencio

se torne mar estrellado

y no murmure más que:

Te amo.

7

Yo leí a la Tristeza en tus ojos.

Era gris, sinuosa

atiborrada en nostalgias.

Sus letras compusieron el texto

de tu herido y solitario corazón.

Yo leí a la Tristeza en tus ojos.

Quise atraparla

con la yema de mis dedos,

mas tu silencio la ocultó

detrás de una sonrisa

hecha de vientos

y una caricia

dibujada en escarchas.

Yo leí a la Tristeza en tus ojos.


8

Soy un amante furtivo

amordazado

con las cuerdas del tiempo,

y me robo tus besos

tu aliento

tus ojos.

Soy un amante furtivo

aprisionado

en celdas de ausencias

y me bebo a sorbos cortados

tu risa

tus suspiros

tu vida.